¡Hola a todas y todos!

Hace una semana que llegamos a Burkina Faso, y por ahora todo muy bien. Africa negra y calurosa, el unico termómetro que hemos visto marcaba 43ºC, pero el aire acondicionado abunda en nuestro entorno, y ayuda bastante. De todas formas, el baño diario en la piscina es necesario para bajar unos cuantos grados de golpe, al final del día.

Estamos en un hotel, a la espera de conseguir casa. Hemos visto muchas ya, y una nos ha encantado, pero como dice Murphy, todo lo que se puede complicar, se complicará, y hasta el miércoles no sabremos si la podemos alquilar o no. Mientras tanto, a seguir visitando, por si otra nos gusta igual o más…

(Vista desde nuestra habitación del hotel).

La gente es bastante amable, menos risueña que en Malawi, pero más proactivos y menos sumisos. De hecho, el servicio en bares y restaurantes es muy bueno (Adolfo, te vas a aburrir cuando vengas, por no poderte quejar, jeje), y no te hacen esperar los 40 minutos de rigor a los que estábamos acostumbrados.

(Un restaurante donde comimos el otro día entre sudores y moscas, jeje).

Ya hemos cogido el coche (un Land Rover muy duro y chulo) pero no pasamos de 40 km/h, porque la circulación es un verdadero enjambre de bicis y sobre todo, de motos. Aquí no caminan ni una manzana; todo el mundo: mujeres mayores, jóvenes, chicos, hombres, chicas, con un niño detrás (o dos) van en motos y ciclomotores de todos los tamaños y colores, en todos los sentidos, y suelen tener el coche rodeado. En los semáforos en rojo, parece que se reproducen, es increíble. Así que los coches abundan poco y las motos lo inundan todo.

Como siempre, es fácil conocer gente. Esta vez ha sido a través de compañeros de trabajo, que te van presentando a otros amigos, algunos españoles, pero la mayoría francesa o francófonos (suizos, belgas, etc.)

A ver si esta semana dejamos lo de la casa cerrada y nos podemos instalar, que vivir de hotel no es tan divertido como parece. Os mandamos un beso fuerte a todos, una rafaguita de aire cálido y escribiremos de nuevo en cuanto podamos.
¡Hasta pronto!