The “Hash”
Junio 3, 2008
Bueno, ¡qué cosas se aprenden estando fuera de casa…!
Resulta que hay una comunidad mundial, the Hash House Harriers, que se definen como un “grupo de bebedores y bebedoras con un problema de correr” (drinking club with a running problem), y se reúnen los lunes para andar, trotar o correr como locos (hay 3 niveles, según los gustos y posibilidades de cada “hasher”), y eliminar así las toxinas adquiridas durante las juergas del fin de semana. Cada día se reúnen en un sitio distinto y el que conoce la ruta corre o camina delante (como la liebre) y los otros le persiguen (los perros) y pueden dejar pistas o ir todos juntos…
Aprovechando que estoy sola en casa, ayer fui y después de una hora de ejercicio (“On on!”), recorriendo partes desconocidas y alucinantes de la ciudad al atardecer, lo que toca es el “On Inn”, es decir, ¡a beber…!
Tienen bastantes tradiciones, como por ejemplo que los nuevos y nuevas (Virgin Mike, Virgin Sara) tienen que beberse un vaso de cerveza del tirón con una cancioncilla de fondo, al coro de “Down, down, down” y lo que quede, te lo echan por la cabeza… Muy gracioso (no me gusta nada la cerveza, me atraganté, y al final ahogada, escupí el ultimo sorbo incapaz de tragar más, ya a punto de llorar, y en ese momento, me regaron con las sobras), qué risa.
Otra tradición: cada semana se nomina a los nuevos portadores de dos ponchos horrorosos que está prohibido lavarlos, para llevarlo durante la próxima carrera… (imaginad como huelen). Estuve nominada por escupir la cerveza, pero me libré… ¡uf!
No me llevé la cámara, pero para que os hagáis a la idea…
Conocí gente de todas las edades, muy maja, aprendí que es una tradición que viene de unos soldados ingleses que estaban en Kuala Lumpur por el año 1938 (para más información: http://en.wikipedia.org/wiki/Hash_House_Harriers y http://www.worldhhh.com/) y me lo pasé fenomenal.
Que sepáis que hay un Hash en Madrid, pero quedan los domingos a la 13h, y en muchas otras ciudades. Down, down, down!


Junio 4, 2008 at 7:06 am
Ayer tu madre nos contó algo de esas carreras multitudinarias mientras nos tomábamos un café. Se va el sábado y vino a despedirse. Increíble pensar que se va tan lejos. Aquí, efectivamente, las cosas marchan más o menos. Martín cumplió su primer año. prometo un mail a tu correo con fotos del pollito. Oye, un beso enorme para ti y otro para Fito.